- Primer error: Elegir un proyecto demasiado complejo.
Cuando se empieza a coser, se puede soñar con convertirse en el próximo Yves Saint Laurent, coser su vestido de novia, reproducir esa magnífica blusa que viste en Pinterest o Instagram… Todo esto es por supuesto posible después de haber adquirido bases sólidas; sin embargo, para comenzar es mejor seleccionar un proyecto simple que puedas lograr y que te dé confianza en tu capacidad de aprendizaje.
De hecho, puede ser muy desalentador empezar con un proyecto demasiado complicado, que vas a coser, descoser, retocar… incluso rasgar y tirar a la basura.
Además, comienza con un proyecto fácil de líneas rectas como: una funda de cojín, un tod bag, un neceser simple, un bolso vacía bolsillos… para pasar a proyectos un poco más complejos como una falda, un sudadera, una blusa… con elástico, cremallera, ojales…
Paso a paso, tendrás cada vez más alegría al mostrar y llevar tus creaciones.
- Segundo error: Comprar una tela por impulso sin conocer su composición o sin saber qué vas a hacer con ella.
Con mariposas en el estómago, descubres una maravilla de tela, la necesitas… Compras 1 metro. Llegas a casa con tu hallazgo, muy contenta con tu compra. Y luego, patatras… Surgen las preguntas: ¿qué voy a hacer con ella? ¿un vestido? Vaya, la he comprado demasiado corta… ¿Cómo se lava? Vaya, es mejor para lavado en seco… wow, resbala al coser… hay que hilvanar todo a mano… En fin, un desastre.
Además, te aconsejo para evitar este tipo de desventura y para formar una reserva de telas bonitas que nunca usarás:
- reflexionar cada vez sobre el proyecto que realizarás con la tela elegida. Esto te permitirá comprar la cantidad adecuada para tu realización.
- verificar la composición de la tela. ¿Es algodón, seda, viscosa,
¿de lana,…? Esto te permitirá tratar bien tu tela (prelavado) pero también la prenda que realizarás con ella.
Por otro lado, conocer bien tu material te permitirá seleccionar bien la tela para tu proyecto. Un modelo de blusa vaporosa no caerá bien si compras una tela más pesada. No dudes en hacer preguntas a los vendedores si tienes dudas.
- elegir telas fáciles de coser como la toile de algodón, la popelina, … que no se moverán cuando hayas sujetado tus piezas juntas con alfileres. Las telas más sedosas como la seda o la viscosa resbalan al coserlas a máquina. Además, dado su precio y dificultad de trabajo, es mejor reservarlas para piezas más nobles y cuando ya tengas un poco más de confianza.
- Tercera trampa: Olvidar lavar su tejido
Antes de lanzarse a su proyecto, siempre hay que lavar su tejido. Las únicas excepciones son los materiales textiles que deben pasar por la vía de la limpieza en seco: la seda, el cachemir por ejemplo.
La primera razón de este lavado obligatorio es que el tratamiento de los tejidos llamados "clásicos" utiliza materiales que pueden ser tóxicos para la piel como metales pesados, formaldehídos, enzimas... El lavado permite disminuir la carga de estos productos en la materia textil. Si desea evitar los tejidos tratados de manera clásica, existen etiquetas de calidad como: OEKO-TEX 100, GOTS, bioRe, Naturtextil... estos certifican los procesos de confección textil según diferentes criterios de calidad.
La segunda razón, extremadamente práctica, es que algunos tejidos van a encoger al lavar y como dice el dicho "es mejor prevenir que curar". Imagínese llevar su primera prenda "made by you", lo lava y ya no puede entrar en él. ¡Qué frustración!
- Cuarta trampa: Elegir la talla del patrón según la talla que se compra habitualmente en el comercio.
Los patrones están diseñados según medidas definidas por el diseñador. A menudo, elegirá las medidas de la población media... del país en el que se encuentra... Así es como los patrones realizados para la talla "estándar" del americano medio, del el alemán, el francés o el japonés van a diferir mucho. Así, los la talla media de un patrón japonés para mujer se basa en una talla de 1,58 m mientras que el de un patrón americano se basará en una talla de 1,65 m o incluso 1,68 m. Lo mismo ocurrirá con las otras medidas: contorno de pecho, cintura, cadera... Por lo tanto, no se fíe de su talla comercial sino siempre tome bien sus medidas antes de seleccionar la talla a copiar de su patrón. Por otro lado, los patrones americanos y alemanes son conocidos por tallar más grandes que la talla anunciada. A menudo es recomendado cuando se está entre dos tallas tomar la más pequeña.
¿Cuáles son las medidas que se deben tomar según el tipo de prenda?
Para una blusa, será necesario centrarse en tomar las medidas del contorno de pecho y cintura.
Para una falda, el contorno de cintura y cadera son esenciales, al igual que para un pantalón o un short.
Para un vestido o un mono, es necesario el contorno de pecho, cintura y cadera; además, es importante añadir la longitud de la espalda para asegurarse de la posición de la cintura. De hecho, la talla de la prenda y la talla real deben coincidir, de lo contrario, la parte estrecha correspondiente a la cintura de la prenda podría colocarse por encima o por debajo de su cintura, lo que sin duda será poco estético.
Cuando se está entre dos tallas, se puede observar el modelo. Si es una blusa fluida, se puede permitir elegir la talla debajo. De hecho, la fluidez va a «absorber» de alguna manera el por elegir la talla más estrecha. En cambio, si la blusa es muy ajustado, será mejor elegir la talla superior; de lo contrario, corre el riesgo de no poder abrocharlo.
Para personas más experimentadas en costura, también es posible para poder mezclar dos tallas. Por ejemplo, cuando se usa talla 40 en contorno de pecho y 36 en cintura, se pueden hacer coincidir las curvas en ayudándose de la forma del modelo. Cuando se modifica un patrón de esta manera, o cuando hay una gran diferencia entre dos tallas, siempre es se recomienda hacer una toile. Una toile es un modelo, una prueba que se va a realizar en una tela «barata», si es posible del mismo tipo de tela que el modelo definitivo para apreciar su caída.
- Quinto error: Copiar un patrón sin conocer las modalidades, los símbolos y los márgenes de costura…
Una vez determinada la talla, podremos copiar el patrón. Copiar un patrón puede parecer tedioso. Algunas costureras prefieren corta directamente su patrón sobre la plancha original. Aunque esta método es mucho más rápido, no lo recomiendo. De hecho, si usted se equivocó de talla o si desea rehacer el patrón para una otra persona que no tenga la misma talla que usted; ya no dispone de su original.
Para copiar un patrón, dispone de un método simple y eficaz: papel de calco y lápiz.
Tómese el tiempo para seleccionar bien su talla en la tabla de medidas y para identificar el tipo de línea correspondiente a su talla. A menudo, una talla está representada por un color y/o un patrón en el trazado (líneas punteadas, línea gruesa, combinación de puntos y líneas en una secuencia determinada…).
Atención, algunas planchas de patrones como las revistas Burda contienen mucha información y las piezas de diferentes patrones se se superponen. Por lo tanto, es muy importante verificar el número y tipo de piezas para calcar. Encontrará esta información en los documentos que acompaña la plancha del patrón. Para principiantes, es mucho más fácil comenzar copiando un patrón único, es decir, representado solo en una plancha. Los patrones impresos o pdf son preferibles para comenzar.
No olvide verificar si los márgenes de costura están incluidos o si
debe añadirlas. Los márgenes de costura consisten en un excedente
de tela que permiten coser la prenda. Estos márgenes no serán por tanto
visibles una vez terminado el proyecto.
En caso de que debas añadir márgenes de costura al patrón que
acabas de copiar, es importante referirse a las instrucciones dadas
en la información del modelo. La mayoría de las veces, las instrucciones
mencionarán márgenes de 1 o 1,5 cm para las costuras y de 3 cm o más para
los dobladillos. Te aconsejo usar la buena y vieja regla aristo para
añadirlos.
Otros signos también deben tenerse en cuenta al copiar tu patrón, estos deberán anotarse en la pieza de papel. El primero muy importante es el signo de la flecha. La flecha indica la dirección del hilo recto hilos. También podrás identificar un signo de una flecha doble que se usa a menudo para indicar el lado de la pieza a cortar al doblez. Las muescas de montaje se señalarán con una línea. Ondas generalmente simbolizan el lugar de las frunces...
- Sexta trampa: Cortar tu tela sin tener en cuenta el hilo recto, el patrón, la dirección del pelo, las uniones...
Para no ver tus patrones al revés, es es necesario indicar bien la dirección de las piezas (flecha del hilo recto) en tu patrón y posicionarla bien sobre la tela. No dudes en mirar bien tu modelo y distinguir dónde se coserá cada pieza; esto constituye un buen ejercicio pero te evitará posicionar mal una pieza sobre la tela a cortar. Para ayudarte, siempre menciona el nombre de las piezas sobre tu patrón.
En la mayoría de los casos, la tela está compuesta por un hilo de trama y
de un hilo de cadena. El hilo de cadena, paralelo al orillo, se llama
hilo recto.
Si no distingues la dirección de la tela, puedes intentar estirarla
en ambas direcciones. La tela es ligeramente elástica en la dirección de la trama
y no en la dirección de la cadena. Salvo indicación contraria (en el caso de piezas
a cortar al bies) la mayoría de las piezas se cortarán en la dirección del hilo recto
hilos.
Si tu tela es lisa o tiene un patrón de lunares, flores... no hay problema mientras estés en la dirección del hilo recto. ¡Pero cuidado con las telas con pelo o con patrones!
En efecto, las telas de terciopelo y la piel sintética se cortan siempre en la misma dirección del pelo. Por eso es esencial posicionar bien tus piezas.
Del mismo modo, es importante cuidar las uniones de los patrones "grandes" y de los cuadros. Unir los patrones es un signo de buena confección.
También puede ser importante verificar la ubicación de los patrones en tu anatomía. De hecho, la colocación de patrones grandes puede resultar muy poco estética.
- Séptima trampa: Cortar el papel con tus tijeras para telas
Nunca se dirá suficiente; incluso si si está empezando en costura, invierta en tres pares de tijeras: uno para el papel, uno para cortar la tela y un par de tijeras para bordar.
El par para el el papel puede comprarse barato.
Le aconsejo para el par de tijeras para cortar la tela, invierta en un par de buena calidad con cuchillas bien afiladas. Cuente un mínimo de 15 euros para su primera compra.
Para el par de tijeras llamadas de bordado, le aconsejo elegir tijeras pequeñas con cuchillas afiladas cuyos círculos son adecuados para el paso de sus dedos. Algunos pares están decorados o usan motivos animales. Todo el el mundo ya ha visto el famoso motivo de pájaro dorado; cuente unos 10 euros para este tipo de tijeras. Por mi parte, tengo un par con el motivo del conejo proveniente de Japón. Y últimamente, he visto que se puede usar procurar con motivos de unicornio, gallo o incluso Torre Eiffel… para alegrar su costurero.
- Octavo error: Evitar planchar su tela durante el proyecto
He planchado
planchar es uno de mis mejores amigos en costura, ¡quién lo hubiera creído!
Le aconsejo hacer (planchar) igual ;-)
Planche su tela antes de cortar sus piezas de patrón.
Después de lavar su tela, le aconsejo plancharla. De esta manera, le será más fácil:
- para disponer sus piezas,
- para doblar su tela al hilo,
- para alinear los motivos,
- para evitar arrugas falsas al cortar sus piezas.
Durante el proyecto, es importante abrir sus costuras. Con la ayuda de la plancha, separará los dos márgenes de costura a cada lado de ésta. De esta manera, los márgenes de tela se aplanarán a cada lado de la línea de costura en las piezas de tela. Esto permite tener una costura bien limpia en el derecho de la tela.
Por otro lado, la plancha le permitirá «marcar» su tela, es decir, permitir doblarla. Por ejemplo, para hacer un dobladillo, pliegues religiosos, una tapeta de botones…
Además, la plancha planchar le permitirá entoilar sus piezas que necesitan refuerzo. Entoilar significa usar toile termoadhesiva para mantener, rigidizar, reforzar… una pieza de patrón o un trozo de una pieza. Los las piezas que más a menudo requieren el uso de termoadhesivo son el cuello, las tapetas de botones, los puños de camisa y blusa, las trabillas… Atención, existen varios tipos de termoadhesivos que van más o menos rigidizar su tela, siempre esté atento a verificar el tipo de termoadhesivo para usar. Para ello, consulte las indicaciones del patrón.
Finalmente, cuando tú al terminar el proyecto, te aconsejo planchar tu obra antes ponértelo y hacer una bonita foto recuerdo de tu trabajo.
En resumen, la plancha es un equipo indispensable para la costurera principiante o experimentada.
Te aconsejo invertir en una buena plancha o una estación de vapor. Verifica bien el peso y la manejabilidad del aparato antes de decidirte.
- Novena trampa: Saltarse las pruebas durante el proyecto
Has encontrado el modelo que te gusta, la tela perfecta, has seguido las instrucciones al la letra, cosido de manera precisa pero una vez terminado el proyecto es la ¡catástrofe! ¡Es demasiado grande o peor, no te entra!
Si se puede "retocar" parcialmente un proyecto demasiado grande en caso de un proyecto demasiado pequeño o ajustado, será más complicado. Te aconsejo entonces de probar tu prenda durante el proyecto. De hecho, es posible ajustar sobre los márgenes de costura, hacer un clip de costura, reducir la longitud de un elástico... durante el proyecto. Lo que resulta mucho más complicado en un proyecto terminado.
Aviso para navegantes...
- Décima trampa: Querer ir demasiado rápido
Es haciendo que se aprende, y es comenzando con proyectos fáciles que se convierte en una costurera experta.
Demasiadas personas se desaniman eligiendo proyectos demasiado complicados desde el principio. Por favor, sé paciente y avanza paso a paso hacia proyectos cada vez más complejos.
El riesgo de empezar con un proyecto demasiado complicado es hacer un proyecto que no alcance la calidad esperada y desanimarte. ¡Sería una pena!
El otro lado de querer ir demasiado rápido y apresurarse durante un proyecto es fracasar... Cuántas costureras pueden contarte la vez que se equivocaron al abrir una ojera, cortaron una parte de su proyecto o cosieron una pieza al revés porque querían "solo" terminar esto o aquello.
Cuando te canses, o te queden 5 minutos y la tarea tome 10, detente.
¡Estarás aún más contenta de retomar tu trabajo para terminarlo!
- Bonus: no seas demasiado dura contigo misma
¡Sé indulgente contigo misma!
Todos comienzan un día desde el nivel principiante sin importar la actividad, pero qué placer es ver progresar. De proyecto en proyecto, de idea en idea, desarrollarás nuevas habilidades, conocimientos, deseos... Así que sé amable contigo misma tú misma y disfruta el momento presente.
¿Quieres saber más? ¿Quieres saber cómo evitar estas trampas y mejorar tus habilidades como costurera?
Déjame un comentario con tus sugerencias de artículos.

