Hoy voy a responder a una pregunta que me hacen a menudo: ¿Realmente es útil lavar la tela antes de coserla?
La respuesta para la mayoría de las telas es sí, ¡y tres veces sí! Pero veamos juntos los detalles.
1. Conocer la composición de su tela.
La primera pregunta que debe hacerse al comprar una tela es su composición. Conocer la materia de su retal le permitirá saber si:
- la composición corresponde al modelo que desea coser (ej: punto vs tejido)
- la caída y la fluidez corresponden al modelo
- puede lavarla
- y si es así, a qué temperatura o programa de lavado.
Lo mejor para esto es referirse a los consejos del fabricante que encontrará indicados. En nuestra tienda, encontrará en la descripción de cada producto el tipo de composición y el consejo de cuidado del fabricante.
2. ¿Por qué lavar su tela?
Si la composición de la tela permite el lavado, lávela en el programa recomendado.
"Lave su retal de tela como lavará su futura prenda"

La primera razón para este lavado es el posible encogimiento de la tela en el primer lavado. De hecho, las fibras naturales tienden a contraerse durante el primer lavado. El algodón de buena calidad encoge poco, el lino y la lana un poco más (a veces hasta un 10%). Por lo tanto, es importante lavar su tela para no correr el riesgo de que la prenda que haya confeccionado ya no le quede...
La segunda razón es eliminar el apresto que el fabricante ha puesto en la tela para embellecerla. Este apresto sirve para darle cierta rigidez a la tela y estabilizarla. Es importante retirar esta capa antes de coser su prenda, para ver la caída real de su tela; y si es realmente esa fluidez la que desea darle a su prenda.
La tercera razón es que su tela puede desteñir, es decir, perder color. De hecho, las fibras están saturadas de pigmentos que se diluyen en el agua de lavado. Las telas azul, negra y roja son las que más tienden a desteñir. ¿Quién no ha tenido las manos azules al manipular un jean nuevo?
Puede fijar un poco más el color con este truco de abuela que consiste en dejar remojar su retal aproximadamente 1 hora en un cubo con agua fría y 200 ml de vinagre blanco (asegúrese de mezclar bien el agua y el vinagre antes de sumergir el retal de tela). Una vez realizado este baño, lave su tela según las recomendaciones.
Finalmente, cuarta razón, el lavado permite limpiar la tela y eliminar el polvo, microorganismos,... que pudo haber encontrado durante los procesos de fabricación, transporte, almacenamiento...

3. El secado
¡Cuidado con el centrifugado! Algunas fibras como la seda y la lana no lo soportan. Asegúrese de respetar la composición de la tela antes de activar este programa; para no terminar con un suéter de muñeca.
Idealmente, deje secar sus retales de tela al aire libre. Cuidado con el sol para las telas oscuras como el negro y el violeta, tienden a desteñirse con los rayos solares.
La lana debe secarse en plano, para evitar que se deforme o que marque la línea del tendedero.
4. El planchado
Le invito a planchar siempre sus telas aunque las vaya a coser más tarde y guardarlas en su stock. De hecho, algunos pliegues se crean durante el lavado y secado que a veces es difícil eliminar, pero sí con vapor.
Un pequeño truco de abuela: guarde sus telas protegidas de la luz con bolas o placas de madera de cedro que alejan las polillas y huelen mucho mejor que la naftalina ;-)
Y si cose su retal de inmediato, el planchado evitará los pliegues falsos cuando corte su patrón (para no tener piezas torcidas).

5. El corte y la costura
Finalmente, llega el momento más agradable ;-)
Habrá dedicado un poco de tiempo a la preparación, pero ganará mucho tiempo durante la costura.
Último pequeño consejo: No olvide sobrehilar sus piezas para que no se deshilachen demasiado y duren en el tiempo.
¡Buena costura ;-)

