Les había anunciado en mis resoluciones 2024 que iba a seguir formándome y ¡pues lo hice!
No solo continué formándome en bordado japonés sashiko, sino que también dediqué mucho tiempo al patchwork.
Hace tiempo que me llamaba la atención porque mi mamá hacía bastante cuando yo era niña. Incluso encontré diseños que coloreaba para ella.
En fin, mi inmersión en el patchwork no es reciente, pero aún no me había tomado el tiempo de profundizar en la teoría, la historia, los materiales, el equipo... y aproveché 2024 para meterme de lleno.
Así que te cuento mi inmersión en el increíble universo del patchwork.
¡Por aquí!

1. Apropiarse de los conceptos teóricos
Cuando estoy en periodo de aprendizaje, tiendo a sumergirme por completo en la materia y a buscar las razones del desarrollo del arte textil estudiado. Nunca se omite la teoría en el taller porque es realmente esencial para nosotros ofrecer una enseñanza validada.
Me centré en los prejuicios que cualquiera puede tener sobre este arte textil:
- ¿Por qué se dice que el patchwork viene de América?
- ¿Por qué se usan motivos geométricos?
- ¿Por qué se dice que el "verdadero" patchwork debe hacerse a mano?
- ¿Cuáles son los métodos empleados para crear los motivos?
- ¿Y los colores, son importantes?
- ¿Es un arte en decadencia o más bien una tendencia gracias al upcycling?
Tantas preguntas que me venían a la mente al comenzar el aprendizaje... y tantas ideas preconcebidas que hubo que desmontar. A veces tuve que formarme mi propia opinión al no encontrar una respuesta satisfactoria en los numerosos libros de referencia que consulté. Mi mamá, además, me prestó sus cursos y libros. ¡Tuve con qué ocupar mis noches!
También me sumergí en el vocabulario específico del patchwork: top, block, quilt,...
Por otro lado, también quería renovar algunos conceptos y proponer una enseñanza del patchwork que tenga en cuenta nuestras limitaciones modernas pero también las posibilidades tecnológicas que tenemos hoy en día.
La idea era mantener la esencia misma del patchwork (garantizar su autenticidad y tradiciones) pero aprovechando el material moderno y las facilidades de ejecución del siglo XXI.
2. Los primeros ensayos prácticos
Primero, ¡tuve que equiparme! Como buena costurera, tenía mi par de tijeras para telas, pero en patchwork se prefiere usar un cutter rotativo, una regla patchwork transparente y bien gruesa, así como una tabla de corte. Así que leí bien cómo usar con seguridad esta nueva herramienta y sobre todo cómo cortar con precisión mis piezas.
Después de algunos ensayos, entendí los grandes principios y reglas básicas para ser preciso, y sobre todo para no lastimarse: ¡regla de seguridad ante todo!
Luego, me lancé a los primeros ensayos y les aconsejo proyectos pequeños. Empezar con una colcha para dos personas rara vez es buena idea, aunque sea tentador 😂.
Primero porque hay que dominar:
- el material
- el corte
- la costura
- los métodos de planchado
y sobre todo una buena dosis de paciencia y precisión porque las uniones no perdonan.
3. Proyectos
Después de entrenarme y realizar algunos proyectos pequeños, tenía que encontrar un proyecto bonito, fácil y satisfactorio para nuestro curso de iniciación.
También era importante para mí que un principiante y un avanzado en costura pudieran encontrar su cuenta y su felicidad en la iniciación al patchwork. Así que elegí un proyecto que se puede desglosar en varias piezas.
Los más principiantes podrán realizar una pieza completa y los más avanzados que lo deseen podrán hacer varias piezas/motivos e incluso ensamblarlas para complejizar el proyecto.
Como me gusta que la costura y los proyectos que realizamos para los cursos sean útiles, después de pensarlo bien, decidí rehacer las fundas de mis cojines de salón, esos mismos que formaron parte de mis primeros proyectos de costura. Estas fundas ya habían sido muy usadas y empezaban a estar realmente desgastadas, sobre todo porque Gala, nuestra mascota, las adora y no duda en afilar sus garras de vez en cuando en ellas.
En fin, era hora de darles un nuevo aire y cambiarlas; ¡así que era un proyecto doblemente útil!
Además, como hay varios cojines, es la ocasión de trabajar varios motivos, varias escalas... En fin, sabía que iba a adorar este trabajo.
Debo decir que me divertí mucho jugando con la geometría y modificando las escalas para crear motivos grandes y más pequeños.
Solo me quedaba compilar los conceptos teóricos que quería abordar en mi curso de iniciación y sobre todo hacerlos digeribles y pedagógicos 😊. Para quienes dan cursos, conocen ese momento de gracia cuando encuentran el camino del curso; el camino que une concepto y aplicaciones.
En fin, estoy realmente contenta con la concepción de este curso que me llevó un año construir.

4. De la iniciación a proyectos más complejos
Y sí, está bien hacer la iniciación, pero ¿y después qué hacemos? 😅
No se preocupen, estoy en ello porque como decía antes, el patchwork ofrece un universo creativo sin límites y saben que yo misma tengo dificultad para contener mi llama creativa. La combinación es explosiva 😂.
Me deleito viendo en Instagram a creadoras y creadores más talentosos unos que otros y eso me da muchísimas ideas.
Ya tengo varios proyectos en curso y pronto llegarán fechas con propuestas de cursos para quienes hayan hecho la iniciación y para los más avanzados en patchwork.

Mientras tanto, quedan algunos lugares para la iniciación el sábado y he añadido fechas en horario diurno para quienes puedan liberarse 😊
Hoy será el primer curso y espero que mis alumnos disfruten tanto como yo descubrir este nuevo arte textil.
¡Vamos, solo queda ponerse manos a la obra!
¡A sus agujas!

