Cremallera, cierre, tirador... ¿Cómo distinguirlos?

Hace tiempo que quería ampliar la oferta de mercadería y estoy muy contenta de poder ofrecerles una selección de cremalleras de la marca japonesa YKK de muy buena calidad.

Así que quise hacerles un artículo sobre el tema de las cremalleras porque, como habrán notado, existen muchos tipos y para diferentes usos. 

¡Entonces, vamos, sumerjámonos en este universo!

Un poco de historia

La cremallera, también llamada cierre de cremallera, zip (tomado del inglés) o tirador en Bélgica, tiene sus orígenes en Estados Unidos en 1851. Elias Howe creó un sistema de ganchos y ojales para cerrar una prenda. Fue una especie de optimización del sistema de corsé usado en esa época. 

Luego, en 1893, Whitcomb Judson patentó y comenzó a comercializar su cremallera basada en la creación de su predecesor; pero no obtuvo el éxito esperado en ese momento.

No fue hasta 1912 que el estadounidense Gideon Sundback mejoró el sistema creando un engranaje de dientes y su famoso cursor que permite abrir y cerrar fácilmente la cremallera. ¡La cremallera había nacido!

Finalmente, en 1934, la empresa Yoshida Kogyo Kabushiki gaisha (YKK) nació en Tokio, en el agradable barrio de Nihonbashi. En ese momento, su patrón no podía imaginar que algún día se convertiría en el líder mundial del mercado de cremalleras. De hecho, hoy en día YKK produce 7 mil millones de cremalleras al año, es decir, la mitad de la producción mundial.

¿Qué es una cremallera y para qué sirve?

Una cremallera es un sistema de apertura y cierre mecánico mediante un engranaje.

Su función es poder abrir y cerrar una abertura, por ejemplo un bolsillo, una bolsa o para poder ponerse una prenda, como la cremallera trasera de un vestido o para poder ponerse una falda.

Cada tipo de cremallera tiene un uso particular:

  • crear una abertura
  • dar vida a una creación contrastando el color de la cremallera, con strass, versión fluorescente
  • hacerla invisible (indetectable)
  • y a veces puede ser simplemente decorativa

Anatomía de la cremallera

Las cremalleras están compuestas por:

  • un tope superior
  • un tope inferior
  • la cinta (banda de tela que lleva los dientes)
  • los dientes que están desplazados para poder encajar al pasar el cursor
  • el cursor, también llamado lanzadera

La dimensión de la cremallera depende de la distancia entre los dientes, que suele estar entre 4 y 8 mm. La longitud se define por la distancia entre el tope inferior y el superior. 

¿Cuáles son los tipos de cremallera?

Existen varios tipos y clasificaciones de cremalleras.

1. separable versus inseparable

Las cremalleras separables permiten separar completamente las dos partes a cada lado de la cremallera. Se usan especialmente en chaquetas y abrigos. Será visible en su creación, por lo que se puede jugar con audacia en su color contrastándolo o mantener la sobriedad usando tonos similares al tejido. 

Las cremalleras inseparables son las que encontraremos en prendas como faldas, vestidos, pantalones... donde solo se quiere ampliar temporalmente una abertura para poder ponerse la prenda. Los dos extremos están bloqueados. Para este tipo de tirador se aconseja elegir un color lo más cercano posible a su creación. Si está bien cosida, solo debería verse el cursor una vez cerrada (así que mejor que sea del mismo color que su realización). 

2. metal versus espiral

Las cremalleras pueden tener dientes en engranaje como las cremalleras de jeans o en espiral, que son las más comunes. Las espirales se enrollan unas dentro de otras.

Existen muchos otros tipos de cierres como los de doble cursor, los moldeados...

¿Qué criterios para elegirla?

Primero, si decide realizar un patrón de costura, consulte las indicaciones del creador. A menudo, el material está bien detallado allí.

Los criterios para elegir bien su cierre son muy simples:

  • ¿Para qué prenda lo necesito? ¿Debe abrirse completamente?
  • ¿Cuál es la longitud necesaria?
  • ¿Cuál es su uso, debe ser muy resistente? ¿Debe tener dientes gruesos?
  • ¿Qué color? 
  • ¿Debe verse?

¿Cómo coserlo?

Para coser el cierre, existen dos pies importantes que debe conocer: el de cierre invisible y el de cierres clásicos (el mismo que para coser ribetes).

Si ha comprado una máquina de coser económica, es posible que no haya recibido un pie para coser cierres invisibles. No se preocupe, a menudo solo hay que pedirlo a su comerciante especializado. 

Sea cual sea el tipo de cierre, al fijarlo a una tela se cose únicamente en la cinta. Coser en los dientes podría modificar el engranaje y no podría abrir ni cerrar la cremallera. Coser en los topes o el cursor suele significar la "muerte" de su aguja, que se doblará, curvará o romperá. 

Trucos y Consejos

1. Acortar su cierre

Cuando no se encuentra la medida adecuada de cierre para su proyecto, es posible acortar un cierre ya existente.

Elija un cierre de una medida ligeramente superior a la deseada. Cierre el cierre y cosa su propio tope inferior. Para ello, es necesario pasar varias veces la aguja fuerte a través del cierre. Corte el resto de la longitud entre 1 y 2,5 cm más abajo. 

2. Lavado

Lave siempre su ropa con el cierre cerrado, esto evita dañar los dientes. 

3. Planchado

Para evitar quemar los dientes de su cierre, nunca planche el cierre directamente. Si debe acercarse mucho al borde con la plancha, proteja el cierre con un paño limpio. 

4. Calidad

Elija cierres de calidad que resistirán con el tiempo. No hay nada peor que dejar de usar una prenda cosida con mucho amor y tiempo porque el cierre está roto. 

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