Después de haberles hablado mucho sobre los tipos de tela y haber recibido algunas preguntas sobre la entretela, pensé que un artículo sobre la entretela termoadhesiva podría interesarles.
Y sobre todo, me pareció interesante darles trucos y consejos para usarla correctamente.
Comencemos primero con una pequeña definición de la entretela y la entretela termoadhesiva.
La entretela permite rigidizar o dar resistencia a una u otra pieza de una prenda o accesorio. Típicamente, vamos a entretelar una tapeta de botones, un cuello, unos puños... o entretelar el lugar donde se va a hacer una ojera para reforzarla.
La entretela puede ser adhesiva o no. En caso de que no sea adhesiva, se fijará con costuras.
La entretela termoadhesiva no debe coserse porque se fija con calor, de ahí su nombre "termo" adhesivo. Por su facilidad de uso, la entretela termoadhesiva se ha convertido en la más utilizada hoy en día.

¡Aquí están mis 6 consejos para lograr un termoadhesivado perfecto!
1. Elegir la entretela termoadhesiva adecuada
Existen varios tipos de entretelas termoadhesivas y para poder elegirlas habrá que pensar en las necesidades de su proyecto.
Para una prenda de tejido plano, se elegirá más bien un entretela tejida que tendrá una estructura similar a la tela y por lo tanto seguirá bien sus movimientos. Las entretelas no tejidas están compuestas por fibras entrelazadas al azar, por lo que serán menos flexibles que la entretela tejida. También existen termoadhesivos tejidos en diagonal que se llaman elásticos y que son adecuados para tejidos de punto.
Otro criterio importante es verificar el poder rigidizante del termoadhesivo. ¿Necesita rigidizar fuertemente como para una bolsa o ligeramente como el puño de una blusa?
Un tercer criterio también puede ser el grosor, algunos termoadhesivos están acolchados y serán ideales para hacer mantas para bebés, estuches acolchados...
2. Corta el termoadherente usando las piezas de tu patrón.
Para poder termoadherir fácilmente las piezas de tu patrón que deben serlo, usa las piezas del patrón para cortar idénticamente la pieza en tu termoadherente.
Atención, la entretela termoadherente tejida tiene, como las telas de urdimbre y trama, un derecho hilo. Debes respetarlo para cortar tus piezas.
3. Identifica la dirección del termoadherente.
Es muy importante (para no dañar tu plancha o tu trabajo) identificar el lado pegajoso del termoadherente. Lo reconocerás fácilmente por los pequeños puntos de pegamento (aspecto rugoso) o por una superficie brillante. Esta es la cara que debes colocar contra el revés de tu tela.
4. Precauciones y protecciones.
Primera precaución: no olvides lavar tu tela para evitar el encogimiento, ya que una vez termoadherida la tela no debe "moverse".
Segunda precaución: plancha tu tela antes de termoadherirla para evitar que se endurezcan los pliegues y las partes arrugadas de tu tela. Luego será difícil eliminarlos.
Protección: protege tu tabla de planchar y tu plancha colocando una entretela seca (trozo de tela de algodón seco) porque el pegamento puede manchar tu tabla.
5. Temperatura y vapor.
Es importante respetar las temperaturas recomendadas para el tipo de termoadherente seleccionado.
Para que el termoadherente pegue, nunca uses vapor.
6. Método.
Protege tu tabla de planchar.
Ajusta tu plancha (temperatura / sin vapor).
Coloca derecho contra derecho (= pegamento contra el revés de la tela) las piezas de tela y de termoadherente correspondientes.
Vuelve a colocar tu entretela seca sobre tu tela.
Presiona durante unos segundos (entre 5 y 15 segundos según el termoadherente) la plancha sobre la entretela seca. No deslices ni "planches" con la plancha, sino que ejerce presión.
Verifica que toda la pieza esté termoadherida (especialmente los bordes y las esquinas).
Aquí tienes todos los trucos y consejos para termoadherir bien... ¡solo queda hacerlo!

