La semana pasada me tomé unos días libres para poner un poco de orden en casa porque, entre la apertura de la nueva tienda de Woluwe y mi trabajo, había descuidado algunas tareas domésticas 😂. ¡En la vida hay que elegir las prioridades!
Así que “aproveché” media semana para ordenar y la otra media para descansar de verdad. También aproveché para organizar mi taller de costura y mi armario. ¡Solo el taller me llevó un día entero 😂! Y entre mis cosas reapareció... un vaquero Sunshine de Iam Patterns, ya cortado y remallado, con un bolsillo bordado que había empezado.
Al ordenar el armario también me di cuenta de que me vendría muy bien ampliar mi colección de pantalones... ya veis por dónde voy, ¿verdad?
Dicho y hecho: aproveché esa media semana de descanso para terminar mi nuevo vaquero, ¡y me encanta ❤️!
¿Preparados para verlo?
¡Vamos allá!

Empecemos hablando del modelo: el vaquero Sunshine de Iam Patterns
El vaquero Sunshine de Iam Patterns se presenta en dos versiones:
- corte globo/slouchy
- corte recto.
Tiene todos los detalles clásicos de un vaquero:
- bolsillos inclinados,
- bolsillo monedero,
- bolsillos de parche traseros,
- remaches,
- bragueta,
- cinturilla con trabillas
- pespuntes
En resumen, ¡todo lo que caracteriza a unos auténticos vaqueros! Además, tiene una cintura alta que me parece muy femenina.
El patrón está disponible en nuestras tiendas y en la web tanto en versión impresa como en PDF: de la talla 34 a la 52 en PDF, y de la talla 36 a la 46 en papel.
Una de las cosas que más me gustan de los patrones de Iam Patterns es que indican las medidas de la prenda terminada. Así podemos usarlas para elegir la talla que mejor nos convenga, no solo según nuestras medidas corporales, sino también según el efecto que queramos conseguir: más holgado o más ajustado.
Sunshine puede coserse con un tejido elástico o sin elasticidad.


Las dos opciones de corte
Qué necesitas en tu cesta de costura para hacer un Sunshine (¡o cualquier otro vaquero!)
Para coser el vaquero Sunshine necesitarás:
- denim (o terciopelo/pana, sarga, gabardina...)
- popelín de algodón para los sacos de los bolsillos delanteros (tejido fino y tupido)
- entretela termoadhesiva, sobre todo para la bragueta y la cinturilla
- una cremallera no separable de metal o poliéster de 12 cm
- un botón para vaquero de 18 mm
- remaches para reforzar las aberturas de los bolsillos delanteros y traseros (opcional)
- hilo de coser
- conos de hilo para remalladora (opcional, pero recomendado)
- y no olvidemos una aguja para denim y el hilo adecuado


Los puntos técnicos
Coser unos vaqueros no es necesariamente difícil, pero exige paciencia y, sobre todo, precisión. También hay que aceptar que las técnicas industriales de confección no siempre pueden reproducirse exactamente en casa, de modo que algunos acabados deben adaptarse a las máquinas domésticas. Aun así, se pueden obtener resultados muy bonitos con una máquina doméstica de gama media; la potencia del motor es importante para atravesar varias capas gruesas.
Por esas dos razones, es un proyecto más adecuado para personas que ya tienen una buena experiencia en costura, porque hace falta cierto dominio y varias técnicas para conseguir una prenda agradable tanto de coser como de llevar.
Para realizar Sunshine tendrás que dominar estas técnicas:
- hacer bolsillos de parche, bolsillos monedero y bolsillos inclinados
- realizar pespuntes
- remallar/sobrehilar
- coser una bragueta
- hacer trabillas
- montar una cinturilla
- colocar remaches
- hacer un ojal y colocar un botón
- hacer dobladillos
-
manejar con soltura los cambios de puntada de la máquina de coser

Montaje de la bragueta

Pespunte de los bolsillos
Si quieres lanzarte a coser unos vaqueros pero te da un poco de miedo hacerlo a solas, ¡tranquilidad! Tenemos un curso dedicado específicamente a este tema 😉, además de un curso técnico sobre la bragueta, ¡y son cursos estupendos! Aquí puedes consultar nuestra oferta de cursos de costura.
¡Y ahora pasemos a los arcuates!
¿“Arcu” qué?... ¡Arcuate! Pero ¿qué es exactamente?
Después de crear cada vez más y divertirme personalizándolos, pensé que había llegado el momento de explicar este término un poco misterioso, porque da muchísimo juego a nuestra creatividad.
Definición
Quizá ya lo hayas adivinado: “arcuate” es una palabra inglesa que significa arqueado, curvado... ¿adivinas dónde están esos “arcos” en unos vaqueros?
Los arcuates son los dibujos decorativos cosidos en los bolsillos traseros de parche de los vaqueros. También se les llama “firmas del bolsillo trasero”.
Un poco de historia
Como seguramente ya sabes, le debemos mucho al señor Levi Strauss en la historia de los vaqueros... así que no es extraño que volvamos a hablar de este personaje visionario.
Levi’s se considera la primera marca que utilizó un arcuate en los bolsillos traseros de sus primeros blue jeans, en 1873. Al principio eran decorativos, pero también ayudaban a reforzar los bolsillos. No se conoce con exactitud el origen del diseño ni el verdadero nombre de su inventor, porque la sede de Levi’s —y con ella sus archivos— quedó destruida durante el terremoto de San Francisco de 1906.
Con el paso del tiempo y la aparición de nuevas marcas de vaqueros, Levi’s registró su marca y el diseño de sus arcuates en 1943. A partir de ese momento sus competidores ya no pudieron copiar el motivo, aunque antes no habían dudado en hacerlo.
Las demás marcas desarrollaron entonces sus propios signos distintivos y sus propias “firmas”, es decir, sus propios diseños de arcuate. Entre los más conocidos están la “W” Western Wear de Wrangler y la Lazy-S de Lee Cooper.
Mis arcuates bordados: ¡una manera original de diferenciarse!
Cuando creo un arcuate, o un bordado en general, me tomo tiempo para pensar en el motivo. Evidentemente hay que prestar atención al tema, al tamaño y a los colores que vamos a utilizar.
Mis motivos suelen estar inspirados en Japón: flores como los cerezos o las peonías, personajes kawaii, animales mitológicos como dragones y tigres, o elementos de la cultura sintoísta. Me inspiro mucho en reproducciones de libros de arte, en los ukiyo-e, en el mundo del tatuaje —que tiene muchísimo que ofrecer en materia de motivos—, en los libros para colorear y en artistas. Para este nuevo vaquero me inspiré en el mundo de las estampas japonesas y elegí un precioso gorrión.
El tamaño del motivo debe adaptarse, por supuesto, a la pieza que se va a bordar. Siempre podemos reducirlo o ampliarlo, pero después hay que poder bordarlo y “leerlo”, es decir, reconocerlo y entenderlo de un vistazo. Por eso tiene que guardar proporción con la prenda: no queremos que alguien se quede mirando descaradamente nuestro trasero solo para descifrar el bordado.
Los colores también son muy importantes. Es una de las fases creativas que más me gustan: ¡elegir la paleta! Con los años he ido reuniendo una caja llena de hilos mouliné DMC, que me permiten crear combinaciones armoniosas y añadir de vez en cuando nuevas madejas. Y ahora que tenemos el expositor completo en la tienda de Woluwe, todavía es más fácil. Para el gorrión elegí tonos marrones y amarillos para respetar sus colores naturales, y coordiné los pespuntes del vaquero con hilos de coser amarillos y marrones. Ten siempre en cuenta el color de fondo de la pieza que vas a bordar y busca suficiente contraste. Sería una pena pasar horas bordando un motivo para que al final apenas se viera en la prenda terminada.
Aquí tienes tres bordados que hice para proyectos anteriores.

Una carpa koi para mi chico

Una rana para mí

Flores de sakura
Para quienes quieran probar el bordado, aprender desde cero o perfeccionar su técnica, tenemos cursos de bordado clásico y japonés 😉. Aquí puedes ver nuestros cursos de bordado.
La experiencia de costura
Con Sunshine ya no estoy precisamente en mi primer intento. Es un patrón que he trabajado mucho y que voy modificando según lo que me apetece coser. Hago una talla 36 ampliada en la cadera (2 cm en el contorno total) y utilizo la versión de pierna recta, ensanchándola hacia el bajo.
Eso es exactamente lo que hice en esta nueva versión.
Tenía en mente unos vaqueros bastante “sencillos”: denim azul clásico, corte flare —que es el que mejor se adapta a mi morfología— y unos pespuntes bien visibles. Como elegí un corte flare, es decir, ajustado en los muslos hasta las rodillas y más ancho en la parte inferior, modifiqué la forma de las perneras.
En la tienda cogí el denim azul, dos bobinas de amarillo bien intenso y una marrón. Hay que elegir el hilo en función de nuestra precisión al coser: al escoger amarillo vivo sobre azul, sabía que los pespuntes tendrían que quedar impecables y perfectamente alineados. Si todavía no estás muy seguro, elige para tu primer vaquero un hilo tono sobre tono. Después me puse con los bolsillos. Siempre coloco el derecho del tejido del saco del bolsillo de manera que quede visible dentro del vaquero; así puedo disfrutar del estampado cada vez que me pongo y me quito el pantalón 😂

Mi arcuate bordado con un gorrión

Pespunte a juego y segundo bolsillo con bordado a máquina (motivo de ramas)
Para los bolsillos traseros de parche elegí, simplemente por diversión, una puntada decorativa de mi máquina con un motivo de ramas que me parecía muy armonioso con el tema del gorrión.
Una vez colocados los bolsillos y el canesú trasero, me centré en la bragueta. Me gustó mucho la técnica propuesta por Marie-Emilienne, la creadora de Iam Patterns. Las explicaciones son claras y eficaces, lo que hace que el montaje resulte bastante sencillo.
Hice pespuntes a lo largo de la bragueta y de la costura del tiro, sin olvidar los remates en los puntos de mayor tensión. Después cosí las costuras interiores de las piernas y volví a pespuntearlas. Por último, cerré los laterales exteriores y pude hacerme una primera prueba... muy satisfactoria 😊
Después solo quedaba montar la cinturilla y las trabillas, hacer los dobladillos y ¡tachán! Ya podemos lucirlos 😂.
¿Habrá más versiones? ¡Sí, sí y tres veces sí! Me siento genial con ellos. Ya estoy soñando con una versión de color o quizá azul índigo... todavía lo estoy pensando. En la tienda encontrarás un montón de denims preciosos.
Así que ya no hay excusas... ¡solo queda ponerse manos a la obra!
¡A por las agujas!


